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La encarnación de Cristo, nuestra inspiración
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La Biblia nos da en la encarnación de Cristo un modelo a seguir, alguien en quien inspirarnos
No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. 4 No se ocupen solo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás. 5 Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. 6 Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, 8 se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales. 9 Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor y le dio el nombre que está por encima de todos los demás nombres 10 para que, ante el nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra,11 y toda lengua declare que Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios Padre. (Fil.2:8)
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Tendría un costo
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Tendrías que dejar tu trono, tu autoridad, tu comodidad y tus privilegios divinos.
Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. 7 En cambio, renunció a sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. (Fil.2:6-7)
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Nacería sin los poderes divinos, y sin la omnisciencia
se despojó a sí mismo y tomó forma de siervo, y se hizo semejante a los hombres (Fil.2.7)
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No recordaría nada, sino que le sería revelado
Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres (Lc.2:52)
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Sufriría la muerte de su padre terrenal y la responsabilidad de proveer para su casa
¿No es este el carpintero, el hijo de María? ¿Acaso no es el hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros? Y se escandalizaban a causa de él. (Mr.6:3)
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Le rechazarán
Fue despreciado y rechazado (Is.53:3)
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La mayoría no creerá en él ni en su mensaje (ni siquiera su familia)
ni siquiera sus hermanos creían en él. (Jn.7:5)
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Intentarán matarte
los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle (Jn.5:16)
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Vas a pasar momentos de hambre
Durante cuarenta días y cuarenta noches ayunó y después tuvo mucha hambre. (Mt.4:2)
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Tendrás largas caminatas pues no tendrás caballo
Allí estaba el pozo de Jacob; y Jesús, cansado por la larga caminata, se sentó junto al pozo cerca del mediodía. (Jn.4:6)
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Tendrás dolor emocional al ver la condición de la gente
Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar, diciendo: 42 «¡Cómo quisiera que hoy tú, entre todos los pueblos, entendieras el camino de la paz! Pero ahora es demasiado tarde, y la paz está oculta a tus ojos. (Lc.19:41-42)
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Serías humillado con el rechazo de la gente, muriendo desnudo.
El día del juicio los habitantes de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron de sus pecados al escuchar la predicación de Jonás. Ahora alguien superior a Jonás está aquí, pero ustedes se niegan a arrepentirse. (Mt.12:41) // Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes (Mt.27:35)
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Sufrirás terrible e injusto dolor físico: flagelazos, asfixia, azotes, crucifixión.
Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro. (Is.50:6)// Entonces Pilato mandó azotar a Jesús con un látigo que tenía puntas de plomo. (Jn.19:1) // me han traspasado las manos y los pies. (Sal.22:16)
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Sufriría la terrible angustia de sentir la separación de Dios, la terrible perturbación demoniaca
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?… Muchos toros me rodean; fuertes toros de Basán me cercan. 13 Contra mí abren sus fauces leones que rugen y desgarran a su presa. (Sal.22:12-13)
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Nadie te agradecerá tu sacrificio, al contrario, se burlarán de ti
La gente que pasaba por allí gritaba insultos y movía la cabeza en forma burlona. 40 «¡Pero mírate ahora!—le gritaban—. Dijiste que ibas a destruir el templo y a reconstruirlo en tres días. Muy bien, si eres el Hijo de Dios, sálvate a ti mismo y bájate de la cruz». (Mt.27:39-40)
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Tendría riesgo
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Podría sucumbir en la tentación del enemigo (la posibilidad fue real, pues de lo contrario no sería tentación)
Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para ser tentado por el diablo. (Mt.4:1)
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Podría desistir y flaquear en la misión (la posibilidad era muy alta).
Desde entonces Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y padecer mucho a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y morir, y resucitar al tercer día. 22 Pedro lo llevó aparte y comenzó a reconvenirlo: «Señor, ¡ten compasión de ti mismo! ¡Que esto jamás te suceda!» (Mt.16:21-22)
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En otras palabras: podría fracasar y pasar una eternidad en el infierno.
Pero Venció: ¡el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido! (Ap.5:5)
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Suena un precio muy alto… ¿lo harías?
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¿Por qué lo haría?
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Era la voluntad de Dios
Por eso me ama el Padre: porque entrego mi vida para volver a recibirla. Nadie me la arrebata, sino que yo la entrego por mi propia voluntad. Tengo autoridad para entregarla y tengo también autoridad para volver a recibirla. Este es el mandamiento que recibí de mi Padre». (Jn.10:17-18)
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Dicha voluntad de Dios fue motivada por amor
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Jn.3:16) // Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. (Ro.5:8) // que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí. (Jn.17:23)
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El lo hizo por amor a Dios
Para que el mundo sepa que amo al Padre, hago exactamente lo que el Padre me ha mandado (Jn.14:31)
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Y también lo hizo por amor a nosotros
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. (Jn.15:13)
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Posible escenario entre la trinidad
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Usando la imaginación podremos darnos una idea de lo que implicó
El Padre:
mi corazón se siente un terrible dolor y tristeza por causa del ser humano que he creado y a quien amo. Me duele que se haya decidido separarse de mi y que ahora merezca la destrucción eterna. No quiero que muera, quiero que viva… quiero que vuelva a mi. Mi corazón arde de furia por lo que el Satán hizo en contra del humano.
El Hijo y el Espíritu:
sí, nosotros también sentimos tu terrible dolor Señor… y no nos gusta verte así con ese dolor. También sentimos tu furia e indignación por lo que Lucifer hizo.
El Hijo:
Señor si me lo permites, yo iré, yo aliviaré tu dolor, yo rescataré al ser humano y lo traeré de vuelta a ti. Permíteme deshacer lo que el enemigo hizo contra el ser humano y tus planes para él. Yo ejecutaré venganza en contra de este querubín que ha esclavizado a Adán y su descendencia.
El Padre:
¿Estás consciente del terrible precio de lo que eso va a implicar? Tendrás que dejar tu gloria, tu trono, tu autoridad, tu comodidad y tus privilegios divinos y tomar forma de hombre. Dejarás de ser omnisciente y nacerás en total ignorancia sin recordar nada previo, ni siquiera esta conversación. Dependerías totalmente de la revelación en mis Escrituras y de lo que el Espíritu te revele y te enseñe. Nacerás en total vulnerabilidad, como un bebe que depende totalmente del cuidado de sus padres terrenales. Sufrirás sus descuidos e imperfecciones. Tu padre terrenal morirá siento tú aún muy joven y como primogénito tendrás que llevar la carga económica de toda tu familia. Cuando ejerzas tu ministerio anunciando las buenas de la salvación que traes, no te creerán, ni siquiera tu familia. Serás un predicador que vagará de ciudad en ciudad y de pueblo a pueblo a pié, y sin tener un lugar donde dormir y la mayoría rechazará tu mensaje. De hecho, te insultarán e intentarán matarte varias veces. Estarás exhausto del interminable trabajo pues gente acudirá a ti no solo para oír tu mensaje sino para ser sana y liberada de la opresión del enemigo. Te dolerá el estómago pues pasarás momentos de hambre, también te dolerá el corazón de coraje y tristeza al ver la condición de la gente y lo endurecido de sus corazones y llorarás al sentir dicho dolor. Después de llevar las cargas y enfermedades de la gente, lejos de agradecerte, te traicionarán y te entregarán para ser muerto. En tu momento más crítico todos tus amigos te abandonarán, estarás solo. Clamarás a mi pidiéndome que te libre del sufrimiento que sobrevendrá y te diré que no. Te humillarán golpeándote, burlándose de ti y desnudándote en público. Te escupirán, te arrancarán la barba, te azotarán con látigos que desgarrarán la piel y los músculos de tu espalda, te obligarán a cargar una cruz y perforarán tus manos y pies en esa cruz. Por horas sentirás el dolor agudo en tu cuerpo, la asfixia, la injusticia, la terrible presencia de demonios sobre ti. Por si eso no fuera poco el enemigo tratará de desviarte o desanimarte para que claudiques en tu misión, y tratará de tentarte para que peques y seas condenado por la eternidad con el resto de la humanidad. ¿Estás dispuesto?
—El corazón del Hijo se estremeció al visualizar la posibilidad de pasar una eternidad en el infierno si acaso llegara a fracasar en su misión. Pero con un corazón lleno de determinación por su amor por el Padre, y por las multitudes que sufrirían si no las salva, dijo:
El Hijo:
Sí, conozco bien el precio y el riesgo, pero con gusto lo acepto pues tú lo vales. Tu eres digno, oh gran Dios, de todo eso y más.
El Padre:
Bien, entonces ve, yo te envío. Vencerás y me traerás muchas gloria y en tu forma humana yo te daré un nombre que es sobre todo nombre y recuperarás todos tus atributos divinos.
El Espíritu Santo:
Yo prepararé tu camino antes de tu llegada inspirando a los profetas acerca de ti, y cuando llegue tu tiempo, Yo iré contigo y estaré siempre a tu lado para ayudarte. Yo te empoderaré en tu misión, te daré la sabiduría, la revelación, la fortaleza espiritual para afrontar los retos y te consolaré. Mi presencia sobre ti te hará sentir amado. Yo haré milagros a través de ti. -
Y sucedió en la encarnación todo lo que dijo:
- quien, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7 sino que se despojó a sí mismo y tomó forma de siervo, y se hizo semejante a los hombres; 8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (Fil.2:6-8)
- Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados. 14 Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz. 15 De esa manera, desarmó a los gobernantes y a las autoridades espirituales. Los avergonzó públicamente con su victoria sobre ellos en la cruz. (Col.2:13-15)
- la sabiduría de la que hablamos es el misterio de Dios, su plan que antes estaba escondido, aunque él lo hizo para nuestra gloria final aún antes que comenzara el mundo; 8 pero los gobernantes de este mundo no lo entendieron; si lo hubieran hecho, no habrían crucificado a nuestro glorioso Señor. (1Co.2:7-8)
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El desenlace es la de un vencedor:
- Luego vi un rollo en la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. El rollo estaba escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. 2 Vi a un ángel poderoso, que proclamaba con fuerte voz: «¿Quién es digno de romper los sellos de este rollo y abrirlo?». 3 Pero nadie en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra podía abrir el rollo y leerlo. 4 Entonces comencé a llorar amargamente porque no se encontraba a nadie digno de abrir el rollo y leerlo; 5 pero uno de los veinticuatro ancianos me dijo: «¡Deja de llorar! Mira, el León de la tribu de Judá, el heredero del trono de David, ha ganado la victoria. Él es digno de abrir el rollo y sus siete sellos». 6 Entonces vi a un Cordero que parecía que había sido sacrificado, pero que ahora estaba de pie entre el trono y los cuatro seres vivientes y en medio de los veinticuatro ancianos. Tenía siete cuernos y siete ojos que representan los siete aspectos del Espíritu de Dios, el cual es enviado a todas las partes de la tierra. 7 Él pasó adelante y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8 Y cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y llevaba copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios. 9 Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras: «Tú eres digno de tomar el rollo y de romper los sellos y abrirlo. Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación. 10 Y la has transformado en un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Y reinarán sobre la tierra». 11 Entonces volví a mirar y oí las voces de miles de millones de ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. 12 Ellos cantaban en un potente coro: «Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder y las riquezas y la sabiduría y la fuerza y el honor y la gloria y la bendición». 13 Y entonces oí a toda criatura en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar que cantaban: «Bendición y honor y gloria y poder le pertenecen a aquel que está sentado en el trono y al Cordero por siempre y para siempre». 14 Y los cuatro seres vivientes decían: «¡Amén!». Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron al Cordero. (Ap.5)
- Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, 10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; 11 y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios el Padre. (Fil.2:9-11)
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Si estuvieras en los pies de Cristo ¿Harías lo mismo tú? ¿Reaccionarías igual?
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Imagina la escena:
Estás en el cielo y ves “al Señor sentado en un trono alto y excelso. El brillo de una esmeralda rodeaba el trono como un arco iris. Lo rodeaban veinticuatro tronos en los cuales estaban sentados veinticuatro ancianos. Todos vestían de blanco y tenían una corona de oro sobre la cabeza. Del trono salían relámpagos y estruendo de truenos. Delante del trono había siete antorchas con llamas encendidas; esto es el Espíritu de Dios de siete aspectos. Delante del trono también había un mar de vidrio brillante, reluciente como el cristal. En el centro y alrededor del trono había cuatro seres vivientes, cada uno cubierto de ojos por delante y por detrás. Por encima de él hay serafines, cada uno de los cuales tenía seis alas: con dos de ellas se cubrían el rostro, con dos se cubrían los pies y con dos volaban. Y se dicen el uno al otro: «Santo, santo, santo es el Señor de los Ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria». Al sonido de sus voces se estremecieron los umbrales de las puertas y el Templo se llenó de humo…” (Is.6:1-4, Ap.4:3-6). La escena es gloriosa, espectacular, pero también vez en su semblante del Padre el tremendo dolor… y se te revela que es por toda la humanidad perdida… al ver su ojos sientes un poco de su dolor que te penetra en el centro de tu pecho y te hace caer de rodillas mientras que explotas en llanto y en gemidos de dolor… “Entonces oyes la voz del Señor que dice: —¿A quién enviaré? ¿Quién irá por nosotros?” (Is.6:8). Conmovido por el dolor que siente Dios, desde lo más profundo de tus entrañas con un clamor contestas: “—Aquí estoy. ¡Envíame a mí! (Is.6:8)
—¿Estás consciente del terrible precio de lo que eso va a implicar?—escuchas las palabras de Dios mientras que continua a decirte todo lo que va a implicar: —nacerás en total ignorancia, separado de mi y no recordarás tu llamado ni este episodio, ni recordarás que me conoces. Desde la concepción serás fichado por el enemigo pues mi presencia irá contigo y el enemigo se querrá deshacer de ti. Nacerás en una familia con muchas problemáticas, fallarán en hacerte sentir amado, sufrirás rechazos, insultos, y abusos de amigos y familiares. Tu alma será herida con heridas muy profundas que yo tendré que sanar después. Hay el peligro de que cometerás errores que le den al enemigo dominio sobre ti o que te esclavicen a adicciones. El enemigo hará todo intento para bloquear el que vengas a mi, y si no atiendes a mi llamado, existe la posibilidad de que él se salga con la suya y se pierda tu alma y tu llamado. Cuando te reconectes a mi yo te daré mi Espíritu, mi Palabra y maestros que te ayuden a deshacer todo lo que el enemigo logró hacer en ti, pero el enemigo tratará de llenarte de apatía y soberbia para que no prestes atención. Ellos también te instruirán para que descubras el llamado que tengo para ti y te enseñarán cómo cumplirlo pero el enemigo tratará de incitarte para que vivas para ti, para tus placeres. Cuando aceptes mi llamado, este te hará desfallecer pues no tendrá la grandeza, la belleza ni el glamur que el mundo ofrece, te será más bien despreciable, y existe la posibilidad de que lo trates como tal y lo termines rechazando pues el enemigo pondrá caminos más atractivos delante de ti. Si persistes en perseguir mi llamado, te sentirás abrumado y angustiado por los retos y problemas que afrontarás, pues no tendrás todos los recursos a la mano para hacer todo lo que deseo, pero estos llegarán, solo que tendrás que ejercitarte en la fe y aprender a confiar en mi. Al llevar acabo mi llamado, lejos de ser alabado por ello, el enemigo levantará contra ti gente que te criticará, te abuchará, te herirá, y te traicionará buscando que te desanimes, te amargues y abortes la misión y la fe. Te enfermarás innumerables veces, y sufrirás muchas injusticias. Dentro de ti surgirán deseos por claudicar y deseos para que te entregues ha hacer lo malo, los cuales tendrás que resistir de forma continua, de lo contrario, existe el peligro a que termines en el infierno por la eternidad. En medio de todos esos retos mi Espíritu estará contigo fortaleciéndote en tu debilidad, consolándote en tu dolor, enseñándote en tu ignorancia, guiándote cuando te sientas perdido, dándote gozo en medio de las situaciones más deplorables, y llenándote de mi amor.
(¿Estás dispuesto? ¿Aceptarías el riesgo a encarnarte y nunca regresar? o ¿aceptarías el riesgo a encarnarte y nunca llevar a cabo tu misión en la tierra y presentarte con las manos vacías delante de Dios? ¿Estarás dispuesto a pasar dificultades y sufrimiento para llevar a cabo la voluntad de Dios?, ¿Le dírías al Señor: “sí Señor envíame a mi”?- Aunque no fue tal cual así la cosa, en la práctica es muy similar… y entre más tardes en aceptarlo, más vas aplazar el sufrimiento sin sentido.
- No hemos sido enviados en la tierra para llevar a cabo su llamado… pero hemos sidos dejados en la tierra para llevar a cabo su llamado.
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Estamos en la misma situación que en la encarnación
ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. 15 No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. (Jn.17:14-15)
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Hemos sido dejados con una misión
Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes». 22 Entonces sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban al Espíritu Santo. (Jn.20:21)
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Misión que le da sentido a toda nuestra vida aquí
Sin embargo, considero que mi vida carece de valor para mí mismo, con tal de que termine mi carrera y lleve a cabo el servicio que me ha encomendado el Señor Jesús (Hch.20:24)
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Misión que implica sufrimiento
Pues a ustedes se les dio no solo el privilegio de confiar en Cristo sino también el privilegio de sufrir por él. (Fil.1:29)
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El riesgo a que uno se pierda por la eternidad
Más bien, mientras dure ese «hoy», anímense unos a otros cada día, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado. (He.3:13)
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El riesgo a que uno se desvíe y no lleve a cabo dicha tarea
El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan. Por eso, la semilla no llega a dar fruto. (Mt.13:22)
- Al aceptar a Cristo, aceptaste “tu encarnación” (el quedarte en la carne) por causa de la misión, igual que Cristo
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Por eso los que llegan al final, al igual que Cristo, son llamados vencedores
- Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. (Ap.2:7)
- El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte. (Ap.2:11)
- Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. (Ap.2:17)
- Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, 27 y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; (Ap.2:26-27)
- Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre nuevo. (Ap.3:12)
- Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. (Ap.12:11)
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Igual que a Jesús, lo único que te mantendrá en dicha misión es tu devoción:
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Tu amor por Dios: él es digno
Pues a ustedes se les dio no solo el privilegio de confiar en Cristo sino también el privilegio de sufrir por él. (Fil.2:29)
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Tu amor por el prójimo
Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna. (2Ti.2:10)
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Esta es la misma ACTITUD de Cristo que nos enseña la encarnación
- Salir de nuestra zona de confort por amor a Dios y al prójimo
- Llevar a cabo la tarea que ministra el corazón de Dios y que
- Ser fiel a la fe y a su voluntad hasta el final.
- Para luego ser exaltados juntamente con él.
- No permitas que nadie te robe de la razón por la cual estás aquí.
- No permitas que nadie te desvíe de la misión ni de la fe.
- Al aceptar a Cristo aceptaste estar aquí en este mundo… se que es difícil… pero esta es tu gloria.
- Se te esta dando la oportunidad de ser como Cristo
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